Pocas veces se lo había pasado tan bien Carlos Alcaraz en una pista de tenis. Y no estaba en un entrenamiento. Este viernes, en la tercera ronda del Open de Australia ante Corentin Moutet, a Carlitos se le ha visto sonreír en múltiples ocasiones gracias al espectáculo de golpes imposibles que han ofrecido junto a Moutet

El galo, un maestro de la dejada, ha llegado a desquiciar al murciano, que se ha cansado de correr hacia delante cuando es habitualmente él quien provoca esa reacción en los rivales. 

He subido 50 veces a la red y en el tercer set le he dicho a mi equipo que ya no iba a correr más“, bromeaba a la conclusión. 

Source link