Hoy, 15 de enero a las 21.00, El Plantío recibirá al Valencia para disputar los octavos de la Copa del Rey. Munuera Montero será el encargado de arbitrar un cruce entre dos clubes cuyas actuaciones en fases previas vienen siendo muy convincentes, algo que no ocurre en sus respectivas ligas. Así, ambos conjuntos afrontan el encuentro con hambre por mostrar su mejor nivel y mantener su rendimiento copero de cara a los cuartos.
El coliseo burgalés
El conjunto blanquinegro llega a la disputa con determinación. A pesar de su reciente derrota contra el Córdoba en liga, lo que les mantiene décimos en la tabla de clasificación, la, cuanto menos, sorprendente victoria frente al Getafe el pasado 18 de diciembre vistió a los de Luis Miguel Ramis de gladiadores, unos gladiadores que ansían la llegada de los chés para reafirmar El Plantío como territorio peligroso. Tantos de David González (45+4´) e Íñigo Córdoba (57´, 73´) fueron el billete que llevó a los burgaleses a octavos de final, cita que encaran en una muy buena forma lamentando únicamente las bajas de Mateo Mejía y de Kevin Appin.
Íñigo Córdoba celebrando un gol. Fuente: Burgos CF (X)
Obligación valencianista
El conjunto dirigido por Carlos Corberán afronta el encuentro contra los de Ramis en un estado bajo de moral. Su rendimiento en la presente campaña liguera, donde se encuentran en puesto de descenso, viene dejando mucho que desear, y la reciente goleada recibida por el Celta de Vigo a domicilio no ha sido de gran ayuda en el vestuario ché. Además, el cuadro valencianista ha empatado contra un Elche que viene sorprendiendo en las últimas jornadas, encuentro que, lejos de alentar su confianza, ha sentado como un jarro de agua fría de cara a pisar Castilla.
Tampoco aportan a la causa las recientes lesiones de tres pilares en su posición como lo son Agirrezabala, Diakhaby y Thierry, figuras que no viajarán a Burgos por lesiones musculares. A pesar de esto, los chés pondrán todo su empeño para mantener vivo un sueño copero que parece calmar el insomnio al que están sometidos en liga.
Pablo Durán y Foulquier disputando un balón. Fuente: Getty Images
